lunes, 29 de noviembre de 2021

MENOS HABITANTES, MÁS POBRES Y MÁS TONTOS

 

Los poderosos de este mundo se han aliado con la izquierda política e intelectual de las más elitistas universidades de occidente, aunque no se si es demasiado atrevido hablar de intelectualidad en la izquierda de hoy día. Se trata de una mutua conveniencia. Ambos se necesitan. Los poderosos para conseguir sus objetivos de controlar el mundo, ser más ricos y más poderosos por los siglos de los siglos. La izquierda porque después de la caída del Muro de Berlín y el fiasco del socialismo real necesitaban nuevos argumentos para mantenerse y seguir pintando algo. Los países del socialismo real eran los menos prósperos, donde menos se respetaban los derechos humanos, donde se oprimía a la población y donde más se contaminaba. Y así sigue siendo en la actualidad. Los países del norte de Europa también estaban escarmentados de sus hasta entonces imbatibles socialdemocracias.

Los poderosos necesitan privatizar la vida pública, feudalizarla, llevarnos de nuevo a la Edad Media para constituirse en auténticos señores feudales que gobiernen a su antojo sus territorios sin sumisión a leyes o soberanía alguna. Por eso les estorban las naciones y la soberanía que conforman los ciudadanos que las pueblan. Se trata de grandes conglomerados empresariales que tratan de controlar los entes supranacionales por la vía de considerarse lo que ellos mismos se autodenominan stakeholders, partes interesadas capaces de condicionar, dominar y dirigir estos organismos mediante la inyección de cantidades ingentes de dinero en asociaciones, fundaciones y medios de comunicación que silencien la realidad de las cosas o que asesinen civilmente al disidente.

Los poderosos piensan que para mantenerse en la cúspide social y económica necesitan reducir la población mundial. Para ello favorecen la contracepción, el aborto como método anticonceptivo y la desaparición de la familia mediante el enfrentamiento entre hombres y mujeres o entre personas heterosexuales y homosexuales. Que los hijos sean vistos como una carga insoportable que nos limitan y alienan. Así podrán pagar salarios más bajos porque ya no habrá hijos a los que alimentar y criar. Durante muchos siglos, los hijos eran la mayor riqueza de los pobres. 

Los grandes movimientos migratorios permiten abaratar salarios y acabar con las identidades culturales de las naciones, que también les estorban para someter a la población. Un individuo sin familia, ni nación que le ampare y sin religión es muy vulnerable y manipulable para los poderosos. La personas no tendrán nada lo suficientemente importante por lo que vivir o morir, y lo harán como los poderosos le digan que lo tienen que hacer. La única religión será la climática, cuyos dogmas nos harán más pobres y dependientes de los poderosos, que estarán exentos del cumplimiento de muchos de los mandamientos de la nueva religión. Véase los cuatrocientos jets privados que acudieron a la última cumbre del clima.

Seremos menos, más pobres porque los poderosos piensan acabar con la propiedad privada de los demás y más tontos. Porque ahora están empeñados en que no aprendamos. Todo esta en internet, ¿para qué memorizar ni aprender nada? Un internet que además controlan sus conglomerados empresariales. Que la gente malgaste su vida y su tiempo en sus adicciones. A la tecnología, a las redes sociales, a la pornografía, a las drogas, al juego. Da igual, pero adictos nos quieren los nuevos señores. Que no seamos capaces de dominarnos a nosotros mismos ni de cambiar nada que ellos no quieran. 

Cuentan con todos los medios, con el apoyo de la izquierda y de otros que no son de izquierdas, pero que son tontos a base de querer ser modernos y no les señalen o simplemente que han conseguido el precio por el que estaban a la venta. Y aún así, creo que al final los poderosos perderán porque ya se les ha visto el plumero y algo empieza a cambiar en el mundo, aunque la victoria no va a ser fácil y muchos caeremos por el camino.

martes, 2 de noviembre de 2021

UN MUNDO FELIZ



¿Qué es la felicidad? ¿Podemos alcanzarla? La felicidad, ¿es una conquista individual o colectiva? ¿Es posible la felicidad en esta vida? ¿Qué hemos de hacer para conseguirla? La felicidad, ¿es un buen objetivo para la vida?

En 1932, el británico Aldous Huxley publicó su novela más famosa, "Un mundo feliz". Y "Brave New World" se llama la serie norteamericana estrenada en 2020 que se inspira en esta novela. En la serie y en el libro se nos presenta un mundo donde los seres humanos se crean en probetas. No existe la paternidad, ni la maternidad, ni los hermanos. No existe la familia, que se considera una aberración y fuente de sufrimiento: celos, infidelidades, maltrato, chantaje emocional, mentiras, manipulaciones. Nos presentan un mundo sin ningún tipo de afectos, sin amor. Los seres humanos se determinan genéticamente para pertenecer a una casta u otra. Y esa determinación se completa, durante la niñez, con la hipnopedia que viene a confirmar a cada casta en su función social. No existe el compromiso y la actividad sexual, que es totalmente libre, se favorece durante la niñez. Los problemas se solucionan con una droga llamada soma. Y con la soma no existe ni el dolor físico ni el moral. "Siete horas y media de suave trabajo que no agota, y posterior a la ración de soma la copulación sin límites, el sensocine y los juegos. ¿Pero qué más pueden pedir?"

Estamos hablando del transhumanismo, que parece que son los derroteros por los que puede evolucionar nuestra sociedad en los próximos años. En el siglo XVI, triunfó el humanismo de los que pensaron que había llegado el momento de que el hombre fuera el centro del mundo y del pensamiento, procurándose el progreso científico, tecnológico y creándose los derechos que protegían la vida y la dignidad de todos los seres humanos. Los católicos no  vieron del todo mal el paso del teocentrismo medieval al antropocentrismo . Al fin y al cabo, Dios Hijo había derramado hasta su última gota de sangre por la redención del ser humano. Y Dios Padre había creado al ser humano a su imagen y semejanza, dotándoles de la máxima importancia y dignidad. Sobre estas bases humanistas se construyó la sociedad que aún hoy día disfrutamos. El triunfo de estos valores ha permitido que se alcancen las máximas cotas de libertad, prosperidad, seguridad y respeto de los derechos humanos que jamás antes en la historia se habían alcanzado.

Pero hoy día, estos valores comienzan a verse como algo anticuado, y nos adentramos en el transhumanismo, que Huxley nos anticipó en su novela. Pero como dice la doctora Elena Postigo, de la Universidad Francisco de Vitoria, "¿quién te asegura que siendo perfecto física y genéticamente seas feliz? Pero hay una élite intelectual, económica y política que esta empeñada en potenciar las capacidades físicas y cognitivas de la naturaleza humana, para llevarla a otro nivel, para trascenderla y llegar a lo que ellos llaman el posthumano, dejando atrás a la especie humana para ir a otro tipo de especie. Y para ello, proponen el uso de nanoimplantes, genoterapia y sustancias o pastillas que determinen el carácter y comportamiento de las personas. El transhumanismo es partidario de la eugenesia, en los mismos términos que en los años 20 y 30 del siglo pasado. Quieren seleccionar embriones y fetos enfermos para que nazcan sólo los sanos. Se crearía una sociedad, que como en la novela, contaría con grandes diferencias sociales porque sólo podrían acceder a estas técnicas los que dispongan de más recursos. Los ricos y poderosos contarían con técnicas  y ciencia que aplicadas a si mismos les hicieran superiores a los demás. Ellos decidirán que vidas merecen ser vividas y cuales no. Y de los que vivan, como han de vivir según a ellos les convenga en cada momento.

Entre tú y yo, no deseo en ningún caso ser transhumano, porque la clave no radica en vivir más y mejor, sino en que sentido tiene la existencia humana. La felicidad humana no estriba en la perfección física, porque la naturaleza humana es mucho más, un enigma y un misterio insondable. No quiero ni pensar en dejar a mis hijos un mundo deshumanizado donde se impida la libertad de ser feliz o de no serlo.



martes, 12 de octubre de 2021

CAMINANDO POR LA VIDA

 


En la vida vamos constantemente cubriendo etapas. La niñez, la adolescencia, los estudios, el primer amor, el descubrir de la vocación, el duro comienzo laboral, el matrimonio, los hijos, la madurez, la jubilación, la vejez y el final de la vida. Cada una de esas etapas tienen sus cosas positivas y negativas. Todas hemos de vivirlas y pasarlas. Todas hemos de conseguir disfrutarlas y en todas ellas tenemos que intentar ser felices y dejar huella positiva en las personas que convivan con nosotros. La rueda nunca para y todos tenemos un camino que recorrer.

Hay algunas de estas etapas de la vida que tienen más glamour o que gozan de más reputación hoy en día. De ahí el empeño de algunos por ser eternamente jóvenes. O el empeño de otros por volver atrás, eso sí sabiendo lo que los años y la experiencia nos han enseñado. Hay quien vive en una permanente anticipación del futuro. O en una eterna melancolía por un pasado que no volverá, de los que están empeñados en que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero lo único con lo que cuenta el ser humano para arreglar su pasado y construir su futuro es el presente, que es lo que realmente existe y esta en nuestras manos. Por eso es tan importante vivir intensamente el presente con unos objetivos y aspiraciones de futuro claras. Y por eso es tan importante saber conjugar bien la coordenadas sociales, económicas y políticas que nos han tocado vivir en suerte para asegurarnos el presente y el futuro que está por venir. Siempre habrá un sinfín de variables que no controlamos ni controlaremos.

“Hay mucha maldad en el mundo”, decía John Coffey en la película “La milla verde”. Y es cierto. En el corazón del ser humano se esconden todas las iniquidades, pero también se encuentran todas las bondades de las que éste es capaz. La vejez es una etapa más de la vida, con sus cosas positivas y negativas como las demás etapas. Ciertamente hoy día en nuestra sociedad no goza de mucha reputación. Pero la vejez se trata de una etapa de serenidad en la que podemos aprovechar para hacer cosas que antes no podíamos, para disfrutar más que nunca de la familia, de los amigos, del tiempo, de los gustos y aficiones y sobre todo es una gran oportunidad para purificar nuestro corazón y enderezar todo aquello que este torcido en nuestra vida. Una etapa de purificación también, porque sin duda alguna volveremos a depender de los demás y eso nos procurará una gran cura de humildad. Desgraciado del que no llegue a disfrutarla y se quede por el camino, pues habrá perdido una gran oportunidad.

En esta etapa de la vejez también estamos obligados a la felicidad y a dejar poso en los demás. Pero sin duda alguna hay que prepararse. Sobre todo, mentalmente. Durante muchos años nos hemos preparado para trabajar, casarnos, conducir, irnos de vacaciones, pero luego improvisamos cuando llega la jubilación y la ancianidad. Hemos de planificar y preparar nuestra vejez. Donde vamos a vivir y con quien, que actividades nos gustaría hacer, a qué vamos a dedicar nuestro tiempo. No podemos pasarnos la vida viendo la televisión y yendo al supermercado. Seguimos siendo muy necesarios para los demás, pero de otra manera.

De todo esto y de mucho más trata el programa de radio que emitimos todos los martes desde la Residencia Virgen del Pilar de Boadilla del Monte, “Caminado por la vida”. De siete a ocho de la tarde en Radio Madrid Sierra (107.3 de FM o en radiomadridsierra.com). En este programa de radio que tengo el honor de dirigir y presentar tratamos temas de salud con los doctores Sáez y Cayetano. Hablamos con el cocinero Fran Jiménez de uno de los grandes placeres de la vida, la comida, la buena gastronomía española de todas sus regiones. Aclaramos dudas sobre el sistema de protección y cobertura de la “dependencia”. Entrevistamos a personas y entidades de interés, que hacen cosas por los demás y contribuyen a una sociedad mejor. Dedicamos tiempo a aficiones interesantes como la astronomía o el senderismo y también dedicamos un tiempo, en el recodo del camino, a reflexionar sobre temas de la vida misma como el perdón, o el fracaso, o las heridas de la vida, de como tratarlas y superarlas. Contamos con un magnífico plantel de amigos con los que pasar un rato agradable en la tarde de los martes y aprender cosas nuevas e interesantes.

domingo, 26 de septiembre de 2021

DE CUANDO LOS ARAGONESES CONQUISTARON GRECIA

Roger de Flor, caudillo de los Almogávares


Uno de los títulos que ostenta el rey Felipe VI es el de rey de las Dos Sicilias y Duque de Neopatria. Para explicar el origen de estos títulos tenemos que referirnos a unos personajes legendarios y poco conocidos en la España de hoy en día. Se trata de los almogávares, que existían tanto en el reino de Castilla como en el de Aragón.

Los almogávares eran una tropa de choque que se establecían en las líneas fronterizas con los árabes con sus propias familias y que vivían de saquear el territorio enemigo con incursiones breves y rápidas, que sembraban el caos y el terror. El nombre de almogávar es de origen árabe y se supone que puede venir de "al-mugawar", algo así como "los que entran". Siempre a pie, feroces, ágiles y muy rápidos, ataviados con ropas ligeras y calzados con abarcas de cuero, armados con jabalinas, un pequeño escudo redondo y un cuchillo largo, el llamado chuzo. Dormían al raso y comían un día de cada tres. Casi todos eran pastores del Pirineo y de las sierras del Sistema Ibérico, encuadrados en unidades de doce hombres mandadas por oficiales de las respectivas coronas.

Una incursión de los almogávares castellanos en Córdoba supuso el comienzo de la reconquista de Andalucía por Fernando III "el santo". La actual Andalucía es fruto de los desvelos conquistadores y repobladores del rey santo, cuya festividad del 30 de mayo se ha abandonado en la propia Sevilla, también conquistada por él y en cuya catedral reposan sus restos. Mientras que los políticos andaluces se empeñan en rendir homenaje al extravagante notario Blas Infante que poco o nada hizo por Andalucía y que acabó convirtiéndose al islam por no se que complejo, que hoy muchos imitan.

Los almogávares aragoneses, antes de entrar en combate golpeaban sus chuzos contra la piedra, a los gritos de "Desperta, ferro", "Aragó, Aragó" y "Sant Jordi". Cuando se quedaron sin guerra en la península, la corona los mandó a Sicilia. Allí destacó especialmente su jefe, un extemplario llamado Roger de Flor. Los almogávares, que en la guerra eran apreciadísimos, en la paz resultaban bastantes molestos. En el año 1302, estaban en Sicilia incordiando a todo el mundo, así que el hermano del rey de Aragón, Fadrique, que hacía de rey de Sicilia, les envió a pelear para Bizancio, ya sabes la parte oriental del antiguo imperio romano. El emperador de Bizancio era Andrónico II, que ya se las tenía tiesas con los turcos.

Roger de Flor se casó con una sobrina de Andrónico II en Constantinopla (la actual Estambul). La ciudad estaba protegida por las tropas genovesas. El día de la boda, unos genoveses cometieron la imprudencia de reírse del aspecto desastrado de un almogávar, hubo bronca, la bronca se convirtió en batalla campal y aquello terminó en degollina generalizada de genoveses. Pronto el emperador Andrónico sintió el mismo impulso que había sentido Fadrique en Sicilia: había que sacar de allí a los almogávares.

Cuatro mil guerreros de Aragón zarparon hacia tierras turcas acompañados por tropas griegas y algunos mercenarios alanos. El enemigo quedó hecho picadillo en el primer encuentro. Los almogávares habían machacado en el Peloponeso a un ejército que les doblaba en número, la conocida como matanza de Cízico. La batalla decisiva sería al año siguiente, en la Anatolia interior. Contaron con 1.200 almogávares de refuerzo, enviados desde Sicilia, al frente del valenciano Berenguer de Rocafort. De nuevo la fuerza turca es muy superior, pero será vencida tras una batalla durísima y larguísima.

La corona de Aragón dominaba el Mediterráneo

Tras estas batallas, la compañía regresó a Constantinopla. Los almogávares habían salvado al imperio Bizantino de la amenaza turca, pero Andrónico tenía miedo de tan imponente ejército. Los griegos sentían celos de los aragoneses y además genoveses y alanos se las tenían guardada a los almogávares. Así que en un banquete organizado por el hijo del emperador, Roger de Flor y doscientos caballeros de su hueste fueron pasados a cuchillo. La furia de los almogávares será terrible. Hundieron sus propias naves en señal de que no había vuelta atrás y atacaron al ejército bizantino. Arrasaron Galípoli. Los muertos se contaron por miles. Persiguieron a los mercenarios alanos que habían asesinado a Roger de Flor y los masacraron también. Los almogávares se organizaron como fuerza independiente. En 1308 se hicieron con el Ducado de Atenas. En 1319 con el de Neopatria, en Tesalia, siempre en nombre de los reyes de Aragón y de Sicilia, que avalarán sus correrías.

Casi cien años durará la huella aragonesa en Grecia, hasta 1388. Crearán un espacio de poder inexpugnable: pelearán contra griegos, turcos, franceses, venecianos, florentinos, e incluso los navarros que volvían de su frustrada conquista de Albania. Hoy queda memoria de todo aquello en las banderas de la Brigada Paracaidista española, que precisamente se llama Almogávares VI.

Si quieres saber más de los almogávares aragoneses y sus hazañas, no te pierdas el siguiente video:



lunes, 6 de septiembre de 2021

CÓMO ERAN LAS MUJERES ESPAÑOLAS EN EL SIGLO XIII



Un día le preguntaron a Juan Manuel de Prada, con motivo de la publicación de su libro "El castillo de diamante", que si Santa Teresa de Jesús era una mujer adelantada a su época. Su respuesta me abrió los ojos, porque tendemos a pensar que nuestra época es mejor que todas las anteriores y no siempre es o ha sido así. De Prada contestó que todo lo contrario, que Santa Teresa era una mujer muy de su época y que hoy día era impensable hacer todo lo que ella hizo, lo de ir fundando conventos por aquí y por allá, a la vista del intervencionismo de los ayuntamientos y la corrupción urbanística de la España de nuestra época. 

El rey castellano de la Batalla de las Navas de Tolosa fue Alfonso VIII, que muere en 1214, dos años después de la gran batalla, a la edad de cincuenta y nueve años y cincuenta y seis de reinado. Su muerte dejó una situación sucesoria muy difícil en Castilla. El rey había tenido un hijo, Fernando, que había muerto antes de la batalla decisiva, a los veintitrés años, víctima de una enfermedad desconocida. Por lo que tras la muerte de Alfonso la corona debería pasar a su hijo Enrique de tan sólo diez años. Alfonso también tenía una hija, llamada Berenguela, que era la primogénita y por tanto mayor que Enrique. A diferencia que en otros reinos, en Castilla no existía la Ley Sálica, que impide reinar a las mujeres, sino una preferencia del varón sobre la mujer, tal y como se recoge en nuestra actual constitución de 1978, por ser tradición inmemorial en nuestra monarquía.

A los diecisiete años de edad, se había casado Berenguela con el rey Alfonso IX de León, con la idea de suavizar los enfrentamientos fronterizos entre leoneses y castellanos. Hay que recordar que los reinos de Portugal y Castilla son dos escisiones del reino de León, que a su vez había heredado al antiguo reino de Asturias. Alfonso IX de León no participó en las Navas de Tolosa, aunque sí lo hicieron otros señores del reino de León. Alfonso IX prefirió quedarse en la bonita comarca leonesa de Babia, de ahí la expresión "estar en Babia", estar distraído, ajeno a lo que esta ocurriendo a tu alrededor.

Alfonso y Berenguela tuvieron cinco hijos, pero su matrimonio fue anulado por parentesco por el papa Inocencio III, por lo que a Berenguela no le quedó otra que abandonar León, camino de Castilla, y dejar de ser reina. Como había sido la esposa de un rey leonés, tampoco fue muy bien recibida por una parte de la nobleza Castellana, sobre todo los todo poderosos Lara, que se habían hecho con la regencia del reino tras la muerte del rey Alfonso VIII y mientras que Enrique alcanzaba la mayoría de edad.

Un día de junio de 1217, Enrique, que contaba entonces con trece años, jugaba y peleaba con otros mozos en el palacio episcopal de Palencia. Y entonces ocurrió una desgracia, un mozalbete lanzó una piedra, la piedra fue a estrellarse en la cabeza de Enrique y el niño, herido, falleció inmediatamente después. Castilla se quedaba de nuevo sin heredero. Y la corona, por ley, sólo podía pasar a una persona: Berenguela, la hermana mayor.

El todo poderoso Álvar Núñez de Lara debió de sentir que la tierra se abría bajos sus pies. En una maniobra desesperada, intentó ocultar la muerte del niño. Berenguela se enteró de la trampa, acudió a Dueñas y literalmente la tomó. Exigió que se le entregara el cadáver de su hermano y nadie osó oponerse a la voluntad de nuestra dama. Y entonces Berenguela hizo una jugada política maestra. Berenguela renunció a la corona en favor de su hijo Fernando, heredero también del rey Alfonso IX de León.

Imagen sevillana de S. Fernando

Al trono de Castilla había accedido nada más y nada menos que Fernando III "el santo", San Fernando. Hijo y madre se reparten los papeles. Mientras que Berenguela se dedica a poner orden en la política doméstica y dirigir la construcción de la Catedral de Burgos, Fernando esta al frente de la campaña del sur y reconquistando Andalucía, mientras que su padre leonés reconquista Cáceres, Badajoz y Mérida. El islam español se hunde y el mapa de los reinos cristianos empieza a conocer un dibujo nuevo. Y en ese momento Berenguela, inteligente, incansable y con una astucia política que impresiona por su visión estratégica concibe su última gran jugada.

Alfonso IX de León no veía con buenos ojos que le heredase el rey de Castilla. Ello significaría sin duda el final del reino de León. Estaba dispuesto a buscar cualquier fórmula que impidiera la unión de León y Castilla. Aunque ello significara alterar el derecho sucesorio habitual. Alfonso, antes de casarse con Berenguela, había contraído matrimonio, igualmente anulado por consanguinidad, con Teresa de Portugal y de esa unión vivían dos hijas, Dulce y Sancha. Madre e hijas residían en Portugal muy alejadas de las cuestiones de León, pero fueron designadas herederas por Alfonso IX en su testamento. Alfonso muere en 1230 durante una peregrinación a Santiago de Compostela para dar gracias al apóstol por su intercesión durante las conquista de los territorios extremeños.

Tendrán que ser las mujeres las que arreglen este asunto: Berenguela y Teresa. Es emocionante imaginar la escena. Dos mujeres, dos exesposas, dos viudas, juntas y frente a frente para liquidar una herencia que va más allá de ellas mismas. Es el llamado tratado de Valencia de don Juan. En realidad, todo consistió en una compraventa. Berenguela compraba literalmente a Teresa los derechos de sus hijas. Lo hacía entregando a la portuguesa pingües compensaciones económicas y territoriales, y especialmente señoríos de fuste en tierras castellanas, señoríos que, eso sí, volverían a Castilla cuando las hijas de Teresa murieran.

Berenguela moría hacia 1246, con sesenta y seis años de edad. Dejaba tras de sí una obra de gobierno impresionante. Y como aportación fundamental a la historia de España, la reunificación de los reinos de León y de Castilla, que jamás se volverán a separar. Sus restos reposan en el panteón real del Monasterio de las Huelgas en Burgos.



 

lunes, 23 de agosto de 2021

¿POR QUÉ HAY UN MURCIÉLAGO EN EL ESCUDO DE VALENCIA?

Escudo de Valencia

Corría el año 1212, cuando en Las Navas de Tolosa tuvo lugar una batalla que cambiaría el curso de la historia. Con la victoria de los reinos cristianos se terminaba definitivamente la hegemonía musulmana de la península ibérica y la amenaza musulmana desaparecía para siempre del occidente de Europa. Los reinos cristianos se encontraban muy poco poblados y los procesos de repoblación eran lentos y difíciles, pero no será ésta la principal causa de que los invasores musulmanes no fueran inmediatamente expulsados a sus territorios africanos después de esta victoria sobre el imperio almohade, que previamente había iniciado una gran ofensiva para afianzar su poder en Al-Ándalus. A los pocos años de la batalla de las Navas de Tolosa, los tres reinos cristianos protagonistas Castilla, Aragón y Navarra se encontraban envueltos en graves problemas sucesorios que les impedían centrarse en la ansiada reconquista del suelo patrio.

Escudo de Navarra

En Las Navas de Tolosa será donde el rey Sancho VII de Navarra ganará las cadenas para el escudo de Navarra y de España, pues según la tradición fue el propio rey quien rompió las cadenas del cuerpo de esclavos africanos que protegía la tienda del emir de los almohades, en cuyo campamento consiguió penetrar Sancho VII durante la batalla. Todavía hoy se conservan algunos trozos de estas cadenas en la Colegiata de Roncesvalles, junto a la tumba del rey Sancho VII, en la catedral de Tudela o en el palacio de la Diputación de Navarra.

  

Salón del trono de la Diputación de Navarra

El Rey de Aragón que participó en Las Navas de Tolosa es Pedro II, que fallece un año después en Francia luchando contra lo cátaros, dejando como heredero a un niño de cinco años llamado Jaime, que se criará con la Orden del Temple hasta que la Cortes de Lérida le declaren mayor de edad con tan sólo diez años.

La vida de este niño Jaime siempre estuvo rodeada de cosas misteriosas o extraordinarias. Incluso su propia concepción. Dicen que su padre, Pedro de Aragón, no quería ni ver en pintura a su mujer, María de Montpellier. Tanta era la antipatía, que los magnates del reino temieron que la corona se quedara sin heredero. Por ese motivo, cierto caballero acudió a ver al rey y le contó algo sugestivo: en el palacio de Mirabais le esperaba una dama por la que el monarca bebía los vientos. Pedro corrió a palacio. Penetró en la oscura alcoba. A ciegas, el rey acudió al lecho. Sólo después se dio cuenta de que aquella dama no era la que el rey deseaba, sino la reina María, su esposa. De tan singular forma fue concebido Jaime I "El Conquistador". ¿Verdad o leyenda?

La corona de Aragón era la más feudalizada de España, donde los magnates y nobles tenían más poder. Ello obligaba a una continua pugna entre el poder del soberano y el poder privado de los nobles. Los reyes no habían tenido otra opción que comprar su liderazgo pagando grandes cantidades. Tanto que, cuando Jaime llega al trono, la corona estaba al borde de la bancarrota. Así seguiría siendo dos siglos después, cuando llegue al trono de Aragón Fernando el Católico. Escribiendo este estado de las cosas en Aragón en el siglo XIII, se me ha venido a la mente la bancarrota actual, de tanta corrupción y despilfarro separatista, de una parte de ese reino aragonés, el actual territorio de Cataluña. No se si son las mismas familias que saqueaban las arcas hace ocho siglos las que siguen saqueándolas hoy día.

Para calmar las ansias de los magnates del reino y poder aliviar las arcas de la corona, a Jaime se le ocurre un programa de conquistas territoriales que permitiera extender las áreas donde obtener rentas. Ocurrió que los mercaderes de Barcelona, Tarragona y Tortosa acudieron al rey para pedirle ayuda contra los piratas musulmanes que desde las Islas Baleares hostigaban el tráfico marítimo. Y fue por estas islas por donde comenzó Jaime sus conquistas. A los veintiún años, con la conquista de las Islas Baleares, Jaime había dibujado una jugada perfecta: satisfacía a los mercaderes, calmaba a los nobles, ampliaba sus posesiones y se aseguraba una fuente suplementaria de ingresos para la corona a través de los derechos sobre un comercio marítimo que iba a intensificarse sin cesar hasta convertir a Aragón, en los años posteriores, en el principal operador comercial del Mediterráneo. En el mapa mental del joven rey aparecía un nombre nuevo: Valencia.

Monumento de Jaime I en Valencia

Durante la campaña de Valencia, una noche, el rey despertó por el ruido de un tambor que tocaba a arrebato. La tropa formó a toda prisa. El enemigo, en efecto, intentaba tomar el campamento cristiano. Gracias a la temprana alerta del tambor, la ofensiva enemiga fue desmantelada. El rey buscó al tamborilero para recompensarle por su buen tino. Pero lo que encontró junto al tambor no fue a un hombre, sino a un murciélago que batía sus alas sobre la piel del instrumento. El animal había hecho su nido en el techo de la tienda del rey. Y por eso hay un murciélago en el escudo de Valencia. ¿Verdad o leyenda? No lo se, pero lo que si tengo claro es que probablemente a ninguno de nuestros escolares les enseñen estos ni otros muchos hechos de nuestra Reconquista. 

Es urgente recuperar y difundir la historia de nuestra Reconquista, hoy sometida a la oscuridad que obliga la dictadura de lo políticamente correcto y "sus alianzas de civilizaciones". Y por este motivo quiero dedicar varias entradas del blog a hablar de este gran éxito colectivo de los españoles de hace muchísimos años y que se llamó Reconquista. 



lunes, 26 de julio de 2021

¿SON LOS FONDOS BUITRE UNA AMENAZA PARA ESPAÑA?




Los fondos buitre son grandes capitales que se aprovechan de la desgracia ajena. Son fondos especulativos que nada contribuyen al crecimiento de la economía real, la que crea empleo, riqueza y paga impuestos. Porque esa es otra, los fondos buitre suelen estar radicados en paraísos fiscales o en cualquier caso consiguen una fiscalidad muy ventajosa. 

Este tipo de fondos aprovechan los momentos de crisis para hacerse con los activos de un país por un valor muy inferior al del mercado. La necesidad de liquidez de los bancos, de las administraciones o de los particulares son aprovechados por estos fondos para hacer su particular agosto.

Estos fondos compran por ejemplo paquetes de créditos por un valor muy inferior a lo que realmente debe el deudor, que no consiente esta transacción y lo que es peor en ningún caso se le ha dado la posibilidad de ejercer su derecho de retracto sobre su deuda. Pongamos por caso que yo debo cien y que mi acreedor vende mi deuda a un tercero, fondo buitre, en un lote de otras muchas deudas, por quince. Sin embargo, mi nuevo acreedor me exigirá a mi los cien que debía. La ganancia del nuevo acreedor es puramente especulativa y desproporcionada, gana ochenta y cinco y lo que es peor en ningún momento el acreedor primigenio me ha dado a mi la opción de liberarme de mi deuda por los quince que realmente le ha pagado el fondo buitre. Los tribunales españoles deberían hacer algo a este respecto y conceder al menos el derecho de retracto a los deudores en caso de transmisión de sus deudas. Son las personas más humildes las principales perjudicadas por esta práctica.

El SAREB, o también llamado Banco Malo, emitió deuda por valor de 35.761 millones de euros para financiar la adquisición de los activos tóxicos (créditos impagados e inmuebles sin acabar) de las politizadas cajas de ahorro. Esta emisión fue posible gracias al aval del Estado Español, que llegado el vencimiento en 2027 deberá asumir esa deuda si el SAREB no ha sido capaz de generar ese dinero. Con lo que muy probablemente al final esta fiesta la tengamos que pagar todos los españoles, que hoy por hoy ya estamos endeudados un 120 % del valor de nuestro PIB. El contar con mucha deuda significa que hay que pagar muchos intereses y el dinero que se destina a estos pagos no va a sanidad, educación, pensiones o infraestructuras.

Pues bien, los gestores de los activos del SAREB son en parte también sociedades vinculadas a los fondos buitre, por lo que cobran sus retribuciones suculentas, y finalmente, los clientes son los propios fondos buitre, a los que se asignan los mejores activos sin posibilidad de concurrencia de aquellos españoles que quieran optar a los mencionados activos.

El principal motor hoy por hoy de la economía española es el turismo y esta herido grave. Son varias las generaciones de españoles que, desde los años cincuenta, llevan trabajando intensamente en un sector que es vital para nuestra supervivencia económica. No en balde, la sede de la Organización Mundial del Turismo esta en España desde hace décadas. En el verano de 2020 se perdieron 16 millones de turistas en comparación al año anterior y en términos de desempleo nos acerca al millón de personas.

Nuestro principal sector económico no puede ser ahora objeto de especulación por parte de los fondos buitre, que puedan hacerse por cuatro gordas con las joyas de la corona. Si ello fuera así, toda la riqueza que hoy día genera el turismo no se quedará en España, sino que se irá a entramados societarios en paraísos fiscales ajenos a nuestra prosperidad. Las administraciones españolas deberían poner ya en funcionamiento un plan para evitar que esto suceda.

Todas estas cuestiones son temas de los que no se suele hablar en los medios de comunicación, pero que son de vital importancia. La clase media esta extinguiéndose; la deuda pública esta desorbitada; nuestro economía anquilosada; con nuestra autonomía alimentaria amenazada; con una necesidad urgente de reindustrializar nuestro país; con un interior de España despoblado; una crisis demográfica sin precedentes, que amenaza nuestra supervivencia como nación; con un coste desorbitado de la energía y los suministros básicos; una presión fiscal en crecimiento para sostener un estado de las autonomías costosísimo, que sólo nos trae ineficiencia, desigualdad y enfrentamiento entre los españoles. Los próximos meses y años son vitales para empezar a revertir esta situación o para seguir por esta senda que acabará despeñándonos como nación y arruinando nuestros proyectos vitales. 

Personalmente, y a pesar del diagnóstico que acabo de compartir, no pierdo la esperanza. Cada vez hay más españoles conscientes de la realidad que estamos viviendo y ese es el primer paso para resolver los problemas. Los españoles a lo largo de la historia siempre hemos sabido sobreponernos y salir reforzados de las crisis. Lo único que necesitamos es tener un poquito más de suerte con nuestros gobernantes.